<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>RufinoTamayo</title>
	<atom:link href="https://www.rufinotamayo.org.mx/wp/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://www.rufinotamayo.org.mx/wp</link>
	<description>Oficina de Derechos de Autor de Rufino Tamayo - México</description>
	<lastBuildDate>Wed, 13 Nov 2019 20:24:13 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=4.2.39</generator>
	<item>
		<title>Irradiaciones de vida. Retratos de los Tamayo/ 12 dic. 2017 al 08 abr. 2018</title>
		<link>https://www.rufinotamayo.org.mx/wp/irradiaciones-de-vida-retratos-de-los-tamayo-12-dic-2017-al-08-abr-2018/</link>
		<comments>https://www.rufinotamayo.org.mx/wp/irradiaciones-de-vida-retratos-de-los-tamayo-12-dic-2017-al-08-abr-2018/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 13 Dec 2017 19:16:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[EditorDART]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Blog]]></category>
		<category><![CDATA[Blog DART]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/?p=2343</guid>
		<description><![CDATA[Irradiaciones de vida. Retratos de los Tamayo &#160; Es una crónica visual del transcurrir de Olga y Rufino Tamayo por diversos escenarios de vida, desde la Ciudad de México, Nueva York y París. Artistas de la lente como Manuel y Lola Álvarez Bravo, Irving Penn, Cornell Capa, John Rawlings, Arnold Newman, Nickolas Muray, Willy Maywald, [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><em>Irradiaciones de vida. Retratos de los Tamayo</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Es una crónica visual del transcurrir de Olga y Rufino Tamayo por diversos escenarios de vida, desde la Ciudad de México, Nueva York y París. Artistas de la lente como Manuel y Lola Álvarez Bravo, Irving Penn, Cornell Capa, John Rawlings, Arnold Newman, Nickolas Muray, Willy Maywald, Juan Guzmán, Rogelio Cuellar y Walter Corona Best, entre otros fotógrafos, capturaron distintos aspectos de las fisonomías, conductas y gestos de Los Tamayo, y los visualizaron en un arco de tiempo de más de sesenta años.</p>
<p>Este cúmulo de imágenes quedó resguardado en los archivos que formó Olga Tamayo para la posteridad. Más de cuarenta fotografías son testimonio de los momentos áureos de la pareja, haciendo accesibles ciertos instantes de la cotidianidad y el acontecer de la pareja.</p>
<p>La muestra incluye la primera fotografía de Rufino Tamayo captada por un fotógrafo anónimo de la ciudad de Oaxaca, cuando el pintor contaba apenas con seis años.</p>
<p style="text-align: right;"><a href="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2017/12/IMG_2712-1.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-2345" src="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2017/12/IMG_2712-1-300x85.jpg" alt="IMG_2712 1" width="300" height="85" /></a>Curaduría Juan Carlos Pereda</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.rufinotamayo.org.mx/wp/irradiaciones-de-vida-retratos-de-los-tamayo-12-dic-2017-al-08-abr-2018/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Tamayo «The New York Years»/ 3 nov. 2017 &#8211; 18 mar. 2018</title>
		<link>https://www.rufinotamayo.org.mx/wp/rufino-tamayo-los-anos-en-nueva-york/</link>
		<comments>https://www.rufinotamayo.org.mx/wp/rufino-tamayo-los-anos-en-nueva-york/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 01 Nov 2017 20:55:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[EditorDART]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Blog]]></category>
		<category><![CDATA[Blog DART]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/?p=2335</guid>
		<description><![CDATA[&#160; «Rufino Tamayo. The New York Years» Es el título que acompaña a la nueva exposición individual de Rufino Tamayo, que se inaugurará el próximo 03 de noviembre en el Smithsonian American Art Museum. La muestra se compone de 41 obras de la misma época en la que Tamayo vivo en NY. La influencia artística [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_2336" style="width: 310px" class="wp-caption aligncenter"><a href="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2017/10/22861534_1567013610022131_2672439402365878627_o.jpg"><img class="size-medium wp-image-2336" src="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2017/10/22861534_1567013610022131_2672439402365878627_o-300x204.jpg" alt="Rufino Tamayo Carnaval, 1936 Gouache sobre papel 35 x 47.5 cm Copyright: © D.R. Rufino Tamayo/Herederos/ México/2017/Fundación Olga y Rufino Tamayo, A.C" width="300" height="204" /></a><p class="wp-caption-text">Rufino Tamayo<br />Carnaval, 1936<br />Gouache sobre papel<br />35 x 47.5 cm<br />Copyright: © D.R. Rufino Tamayo/Herederos/ México/2017/Fundación Olga y Rufino Tamayo, A.C</p></div>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;"><strong>«Rufino Tamayo. The New York Years»</strong></p>
<p>Es el título que acompaña a la nueva exposición individual de Rufino Tamayo, que se inaugurará el próximo 03 de noviembre en el Smithsonian American Art Museum.</p>
<p>La muestra se compone de 41 obras de la misma época en la que Tamayo vivo en NY.</p>
<p>La influencia artística de Tamayo quien vivió en la ciudad neoyorquina de manera intermitente de 1920 a 1949, marcó un momento en la historia del arte norteamericano, Tamayo incluso impartió clases de pintura 1943 en la Dalton School creando con su arte un vínculo entre lo figurativo y lo abstracto, entre las obras que podremos ver como parte de esta muestra, se encuentran «Perro Ladrándole a la luna», «León y caballo»,» Mujeres alcanzado la luna», entre otras.</p>
<p>Más información en:</p>
<p>https://americanart.si.edu/exhibitions/tamayo</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.rufinotamayo.org.mx/wp/rufino-tamayo-los-anos-en-nueva-york/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Rufino Tamayo aniversario 118 de su nacimiento</title>
		<link>https://www.rufinotamayo.org.mx/wp/rufino-tamayo-aniversario-118-de-su-nacimiento/</link>
		<comments>https://www.rufinotamayo.org.mx/wp/rufino-tamayo-aniversario-118-de-su-nacimiento/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 25 Aug 2017 16:32:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[EditorDART]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Blog]]></category>
		<category><![CDATA[Blog DART]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/?p=2311</guid>
		<description><![CDATA[Los perros en la obra de Rufino Tamayo Por: Juan Carlos Pereda Rufino Tamayo es uno de los creadores de vanguardia más audaz en el ámbito mexicano, cuyos aportes enriquecieron el desarrollo del arte, sin embargo su punto de partida fue la tradición, tanto para su pintura, como para su trabajo gráfico. Tamayo valoró sobre [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><strong>Los perros en la obra de Rufino Tamayo</strong></p>
<p style="text-align: right;"><strong>Por: Juan Carlos Pereda</strong><a href="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2017/08/Autor-desconocido-Retrato-de-Rufino-Tamayo-en-su-jardín-1964.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-2327" src="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2017/08/Autor-desconocido-Retrato-de-Rufino-Tamayo-en-su-jardín-1964-239x300.jpg" alt="Autor desconocido-Retrato de Rufino Tamayo en su jardín, 1964" width="239" height="300" /></a></p>
<p style="text-align: left;">Rufino Tamayo es uno de los creadores de vanguardia más audaz en el ámbito mexicano, cuyos aportes enriquecieron el desarrollo del arte, sin embargo su punto de partida fue la tradición, tanto para su pintura, como para su trabajo gráfico. Tamayo valoró sobre todo aspectos de la tradición proveniente de sus raíces indígenas en una doble adscripción que incluye lo mismo aspectos conceptuales como los de una factura evidentemente artesanal.</p>
<p style="text-align: left;">Dentro de los aspectos conceptuales que Tamayo vertió en su obra, se puede visualizar la transcripción de antiguos elementos simbólicos, que en su síntesis adquieren aliento fresco, cobran nuevo valor, que paradójicamente los vuelven vanguardia. Otro aspecto de este surgir de la tradición, es la valoración de los rastros, de la huella de la mano del artista–artesano, que convertidos en recursos técnicos, quedaron voluntariamente visibles en la obra, como elementos, que con elocuencia enriquecen y complejizan cada ejemplar impreso.</p>
<p style="text-align: left;">Tamayo creó uno de los más amplios y originales <em>corpus</em> de estampas que se hayan visto en el arte del siglo XX. Sus innovaciones técnicas renovaron el largo y constante prestigio del campo de la impresión seriada de la segunda mitad del siglo XX, aun cuando empleo los medios más tradicionales del grabado en madera y la litografía.</p>
<p style="text-align: left;">Entre sus más de 380 ediciones de estampas, realizadas en diferentes técnicas, y en los talleres más prestigiados de Estados Unidos, Europa y México, dan testimonio de su interés por cultivar el campo del arte impreso, que paradójicamente no fue su interés central, pero que si corrió paralelamente a su pintura. Rufino Tamayo no sólo fue un virtuoso en el manejo de las técnicas planigráficas, sino que se destacó como un investigador que logró aportes significativos al arte gráfico mundial. Los ciclos temáticos se suceden a la par del paso del creador por los más prestigiados talleres de impresión del mundo.</p>
<p style="text-align: left;">Acaso el limitado repertorio de formas y temas, voluntariamente asumido, centraron la atención y la energía del artista, para apartarse de las argumentaciones locales que pudiesen asociarlo con la política y la exaltación histórica del nacionalismo. Así, Rufino Tamayo buscó crear en su larga trayectoria gráfica, series que reiteran temas, sólo para mostrar su enorme capacidad creativa. Así las naturalezas muertas protagonizadas por rebanadas de sandía, los animales, como los perros y cierta tipología de personajes que, según cada momento de creación, dialogan con las criaturas de artistas vanguardistas internacionales como Miró, Picasso y Dubuffet, pero también con el arte antiguo de México y el popular.</p>
<div id="attachment_2312" style="width: 238px" class="wp-caption aligncenter"><img class="wp-image-2312 size-medium" src="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2017/08/Perro-ladrando-a-la-luna-1942-228x300.jpg" alt="Perro ladrando a la luna, 1942" width="228" height="300" /><p class="wp-caption-text">Perro ladrando a la luna, 1942, óleo sobre tela, 120 x 85 cm</p></div>
<div id="attachment_2313" style="width: 310px" class="wp-caption aligncenter"><a href="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2017/08/Animales-1941-HDE.jpg"><img class="wp-image-2313 size-medium" src="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2017/08/Animales-1941-HDE-300x225.jpg" alt="Animales, 1941 HDE" width="300" height="225" /></a><p class="wp-caption-text">Animales, 1941, óleo sobre tela, 76.5 x 101.6 cm</p></div>
<p>&nbsp;</p>
<p>Así mismo los animales, específicamente los perros, que habían sido vehículo eficiente para que el artista creara, en su pintura una metáfora plástica de la violencia humana, durante los tiempos aciagos de la segunda guerra mundial, siguieron estando en la preferencia estética del artista, ya no de tiempo completo como la encarnación de obscuras emociones humanas, sino como elementos de gran belleza y poderío estético, como amigos del hombre, eventualmente también como antagonistas.</p>
<div id="attachment_2314" style="width: 310px" class="wp-caption aligncenter"><a href="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2017/08/Chacal-1973-E.jpg"><img class="wp-image-2314 size-medium" src="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2017/08/Chacal-1973-E-300x227.jpg" alt="Chacal, 1973 E" width="300" height="227" /></a><p class="wp-caption-text">Chacal, 1973, litografía, 57 x 77 cm</p></div>
<p>La elegante y lacónica figura de un perro prehispánico, dibujado de perfil y puesto a contraluz, acaso sea el jeroglífico que con más elocuencia y belleza logró el artista. La economía de formas y la fuerza del contenido son uno. Nuevamente la antigua expresividad de formas ancestrales se vuelve síntesis contemporánea, despojada de detalles que límpidamente muestran la efectividad sin tempo de lo tradicional, que Tamayo transmuta en moderno. En esta litografía, el manchado terso y atmosférico, que rodea la imagen, quizá evoque las patinas que le han dado los siglos a las cerámicas prehispánicas que la inspiraron.</p>
<div id="attachment_2315" style="width: 310px" class="wp-caption aligncenter"><a href="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2017/08/Perro-1973-E.jpg"><img class="wp-image-2315 size-medium" src="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2017/08/Perro-1973-E-300x220.jpg" alt="Perro, 1973 E" width="300" height="220" /></a><p class="wp-caption-text">Perro, 1973, litografía, 56 x 76 cm</p></div>
<p>&nbsp;</p>
<p>Otros perros refrendan la capacidad creativa de Tamayo, y cada vez que retoma el tema, se renueva para mostrar nuevos abordajes de la figura de ese animal, las imágenes de los canes de Tamayo, van desde las entrañables compañías que conviven con el hombre, hasta las simbólicas.</p>
<div id="attachment_2316" style="width: 310px" class="wp-caption aligncenter"><a href="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2017/08/Perro-aullando-1960-E.jpg"><img class="wp-image-2316 size-medium" src="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2017/08/Perro-aullando-1960-E-300x229.jpg" alt="Perro aullando, 1960 E" width="300" height="229" /></a><p class="wp-caption-text">Perro aullando, 1960, litografía, 50 x 65.2 cm</p></div>
<div id="attachment_2317" style="width: 310px" class="wp-caption aligncenter"><a href="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2017/08/El-perro-mueve-la-cola-1974.jpg"><img class="wp-image-2317 size-medium" src="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2017/08/El-perro-mueve-la-cola-1974-300x218.jpg" alt="El perro mueve la cola, 1974" width="300" height="218" /></a><p class="wp-caption-text">El perro mueve la cola, 1974, mixografía, 56 x 76 cm</p></div>
<p>Otras veces, los perros son amenazantes fieras que destierran al género humano del paraíso terrenal, como aparecen en la magnífica mixografía titulada <em>Dos personajes atacados por perros</em>, de 1983.</p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="attachment_2318" style="width: 310px" class="wp-caption aligncenter"><a href="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2017/08/Dos-personajes-atacados-por-perros-1983.jpg"><img class="wp-image-2318 size-medium" src="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2017/08/Dos-personajes-atacados-por-perros-1983-300x181.jpg" alt="Dos personajes atacados por perros, 1983" width="300" height="181" /></a><p class="wp-caption-text">Dos personajes atacados por perros, mixografía, 151.2 x 120.3 cm</p></div>
<p>&nbsp;</p>
<p>Así los canes de Tamayo, son símbolo, juguete, icono, expresión y síntesis, cada uno referente de la inagotable inventiva del artista.</p>
<div id="attachment_2319" style="width: 310px" class="wp-caption aligncenter"><a href="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2017/08/Perro-de-Luna-1973.jpg"><img class="wp-image-2319 size-medium" src="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2017/08/Perro-de-Luna-1973-300x223.jpg" alt="Perro de Luna, 1973" width="300" height="223" /></a><p class="wp-caption-text">Perro de Luna, 1973, litografía, 57 x 77 cm</p></div>
<div id="attachment_2320" style="width: 310px" class="wp-caption aligncenter"><a href="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2017/08/Perro-1979-E.jpg"><img class="wp-image-2320 size-medium" src="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2017/08/Perro-1979-E-300x221.jpg" alt="Perro, 1979 E" width="300" height="221" /></a><p class="wp-caption-text">Perro, 1979, aguafuerte, 56 x 76 cm</p></div>
<div id="attachment_2322" style="width: 310px" class="wp-caption aligncenter"><a href="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2017/08/Perro-herido-1990.jpg"><img class="wp-image-2322 size-medium" src="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2017/08/Perro-herido-1990-300x233.jpg" alt="Perro herido 1990" width="300" height="233" /></a><p class="wp-caption-text">Perro herido, 1989, litografía, 59 x 73 cm</p></div>
<div id="attachment_2325" style="width: 257px" class="wp-caption aligncenter"><a href="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2017/08/Chacha-1973-bj.jpg"><img class="wp-image-2325 size-medium" src="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2017/08/Chacha-1973-bj-247x300.jpg" alt="Chacha, 1973 bj" width="247" height="300" /></a><p class="wp-caption-text">Chacha, 1973</p></div>
<div id="attachment_2326" style="width: 227px" class="wp-caption aligncenter"><a href="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2017/08/Cuco-1973-bj.jpg"><img class="wp-image-2326 size-medium" src="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2017/08/Cuco-1973-bj-217x300.jpg" alt="Cuco, 1973 bj" width="217" height="300" /></a><p class="wp-caption-text">Cuco, 1973</p></div>
<div id="attachment_2323" style="width: 238px" class="wp-caption aligncenter"><a href="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2017/08/Perro-prehispánico-.jpg"><img class="wp-image-2323 size-medium" src="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2017/08/Perro-prehispánico--228x300.jpg" alt="Perro prehispánico" width="228" height="300" /></a><p class="wp-caption-text">Perro prehispánico, 1990, litografía, 87.5 x 68 cm</p></div>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.rufinotamayo.org.mx/wp/rufino-tamayo-aniversario-118-de-su-nacimiento/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Rufino Tamayo, aniversario 116 de su nacimiento.</title>
		<link>https://www.rufinotamayo.org.mx/wp/conmemoracion-del-116-aniversario-del-nacimiento-de-rufino-tamayo/</link>
		<comments>https://www.rufinotamayo.org.mx/wp/conmemoracion-del-116-aniversario-del-nacimiento-de-rufino-tamayo/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 26 Aug 2015 13:23:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[EditorDART]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Blog]]></category>
		<category><![CDATA[Blog DART]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/?p=2252</guid>
		<description><![CDATA[Una historia de amor en tres cuadros En conmemoración del 116 aniversario del nacimiento de Rufino Tamayo Por: Juan Carlos Pereda El jueves 24 de junio de 1991, al pie de la cama, donde agonizaba Rufino Tamayo, estuvo de pie, casi estoica, Taide Olga Flores Rivas Zárate, la concertista de piano, a quien la historia [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em>Una historia de amor en tres cuadros</em></strong></p>
<p><strong><em>En conmemoración del 116 aniversario del nacimiento de Rufino Tamayo</em></strong></p>
<p style="text-align: right;"><strong>Por: Juan Carlos Pereda</strong></p>
<p>El jueves 24 de junio de 1991, al pie de la cama, donde agonizaba Rufino Tamayo, estuvo de pie, casi estoica, Taide Olga Flores Rivas Zárate, la concertista de piano, a quien la historia conocería como Olga Tamayo. Antes de las nueve de la mañana, después de 57 años de matrimonio, terminaba su ciclo, se disolvía la únión física de una de las parejas más celebradas de la cultura nacional, y comenzaba la leyenda, que los Tamayo habían forjado en más de 57 años de matrimonio.</p>
<p>En lo que respecta a su vida pública, a su presencia cultural, a su paso por los epicentros del arte mundial, los esposos Tamayo vivieron con la armonía de una maquinaria de relojería. En la vida privada, dentro de la intimidad, quienes atestiguamos las manifestaciones de ese afecto, tan añejo y siempre renovado, tan simple como complejo, tuvimos oportunidad de conmovernos con aquellos destellos de una historia de amor que se ocurría en la cotidianidad de los Tamayo, rodeada de un escenario tan singular como la pareja, en que alternaban obras de arte contemporáneo, como esculturas prehispánicas, juguetes populares, antigüedades francesas que dialogaban con las pinturas del propio Tamayo.</p>
<p>Olga y Rufino habían unido sus mundos tan disímbolos, tan alejados, tan contrarios, para construir un universo armónico y único, para formar una de las parejas más icónicas de la cultura en la segunda mitad del siglo XX mexicano, tal vez sólo superadas en proyección pública por la formada por Diego Rivera y Frida Kahlo.</p>
<p>La concepción artística tan compleja al tiempo que tan sencilla y natural que Rufino Tamayo desarrolló en su arte, respecto a la armónica lucha de contrarios, tal vez haya tenido su origen en su relación de pareja; que como personas de diversa naturaleza e igual inteligencia y sensibilidad, eran tan contradictorios que resultaba complementaria y que el pintor vivió en medio de una cotidianidad construida con Olga Flores Rivas.<a href="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2015/08/Olga-Tamayo-en-1930.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-2257" src="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2015/08/Olga-Tamayo-en-1930-211x300.jpg" alt="Olga Tamayo en 1930" width="211" height="300" /></a></p>
<p>Así su concepción pictórica del día y noche, del orden y el caos, del bien y del mal, de lo masculino y lo femenino, tuvieron siempre un referente en su vida diaria con Olga.</p>
<p>Una veintena de retratos, realizados entre 1933 y 1983, testimonian el profundo y complejo afecto de Rufino por Olga, esas son obras ya ingresadas al olimpo de los cuados famosos. De esa amplia galería de imágenes intensas, poéticas, de los que emana un extraño fulgor, tres serán vistos ahora como una metáfora plástica de esa larga y singular historia de amor, entre dos seres extraordinarios.</p>
<p>Olga y Rufino se conocieron en octubre de 1933, mientras Tamayo pintaba el mural <em>El canto y la música</em>, en el cubo de la escalera del edificio que era el Conservatorio Nacional de Música, se casaron en enero de 1934, despues de escasos tres meses de noviazgo, en una ceremonia sin flores, ni cirios. “Nos resistimos a pagar una misa, y flores y todo eso” contaba Olga, a lo que agregaba que se habían casado por la iglesia sólo para complacer a sus padres. Olga decia –y había que creerlo por el arrojo que fue cifra de su carácter– que ella se le había declarado a Rufino. Un comentario vertido por Magda Moreno de Carbajal, amiga de juventud de Olga a la escritora Ingrid Sukaer es revelador de la circunstancia:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>“Todas la amigas de Olga estábamos en la iglesia. Resulta que la boda que fue muy sencilla, escandalizó a mucha gente. Olga no iba vestida de novia sino que llevaba un traje sastre color gris y accesorios en rojo, durante la ceremonia, la gente murmuraba que estaba vestida de comunista. Después hubo un pequeño revuelo en el círculo intelectual porque vieron con malos ojos que Tamayo se hubiera casado por la iglesia” (1)</em></p>
<div id="attachment_2253" style="width: 288px" class="wp-caption aligncenter"><a href="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2015/08/17-invitación-matrimonio.jpg"><img class="wp-image-2253 size-medium" src="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2015/08/17-invitación-matrimonio-278x300.jpg" alt="(17) invitación matrimonio" width="278" height="300" /></a><p class="wp-caption-text">Invitación para la boda de Olga Rivas y Rufino Tamayo/ enero, 1934.</p></div>
<p><em> </em></p>
<p><strong><u>UNO</u></strong>. Ese hecho evidenciaba la consideración de Tamayo por la familia de Olga a la vez que revela el carácter contestatario de la pareja, la acción desprejuiciada y antisolemne, quedó fijada en el retrato matrimonial que Tamayo dio a Olga, como regalo de bodas.<a href="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2015/08/17-invitación-matrimonio.jpg"><br />
</a></p>
<div id="attachment_2254" style="width: 233px" class="wp-caption aligncenter"><a href="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2015/08/Rufino-y-Olga-sm.jpg"><img class="wp-image-2254 size-medium" src="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2015/08/Rufino-y-Olga-sm-223x300.jpg" alt="Rufino y Olga s:m" width="223" height="300" /></a><p class="wp-caption-text">«Rufino y Olga», 1934 Óleo sobre tela 100 x 73.5 cm</p></div>
<p>Es una pintura de grandes alcances estéticos en diferentes direcciones, al tiempo que opera como testimonio inequívoco de un enamoramiento profundo, el titulo de ese cuadro es: Rufino y Olga, y hoy se encuentra en la colección del Museo de Arte Moderno, fue pintado en 1934. Ella aparece con el singular atuendo que usó como traje de novia, la presencia de Olga es sólida y concreta, mientras que la de Rufino esta sutilmente planteada como una evocación que flota en el ámbito del cuadro por medio de un dibujo lineal de su perfil; en su ensimismamiento ella le confiere la existencia a él. En esta sofisticada declaración de amor, Tamayo el hombre, aparece ante nuestros ojos gracias al abismal pensamiento de Olga enamorada, el artista ha querido representarse ante el mundo, tan sólo a través de la evocación que de él hace ella. Este lienzo se puede considerar como un primer manifiesto, como un inicio premonitorio de lo que será Olga en la pintura de Tamayo. Desprovisto de objetos, ese lienzo, posee uno sólo que condensa una de las obsesiones del artista, y que Olga parece custodiar: se trata de un reloj, artilugio que concretó una de las angustias del pintor. El reloj cobra categoría de símbolo, pues registra la fugacidad del tiempo y por ende también la fugacidad de la existencia. Ese cuadro se asocia también a una singular mirada del pintor al expresionismo alemán, en él, se muestra tambien la sofisticación colorística que ha alcanzado el maestro, pero tal vez el síntoma más novedoso de la vanguardia a la que el artista aspiraba en ese momento, sea su auténtico interés por decodificar las cualidades expresivas que ha descubierto en las esculturas en arcilla, producidas por algunas de las antiguas culturas mexicanas, vertidas en el rostro de ella. La presencia de Olga está llevada al lienzo con una extraña belleza de desconcertante arcaísmo, mientras que el perfil de Rufino esta apenas esbozado con un dibujo a línea continua, que tiene la pureza y la fuerza de los de Matisse o Picasso, inscrito en el silencio de una pared.</p>
<div id="attachment_2255" style="width: 310px" class="wp-caption aligncenter"><a href="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2015/08/Olga-retrato-dinámico-1958-HD.jpg"><img class="wp-image-2255 size-medium" src="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2015/08/Olga-retrato-dinámico-1958-HD-300x222.jpg" alt="Olga, retrato dinámico, 1958 HD" width="300" height="222" /></a><p class="wp-caption-text">«Olga, retrato dinámico», 1958 Óleo sobre tela 98 x 130 cm Colección Museo de Arte Moderno, INBA-CONACULTA, México</p></div>
<p><strong><u>DOS</u></strong>. Olga Retrato Dinámico, 1958 es un lienzo que pertenece también al acervo del Museo de Arte Moderno, como la anterior, esa tela había pertenecido a la colección privada de Olga Tamayo y la pareja decidió venderla en un precio simbólico, como parte de un lote adquirido por el Instituto Nacional de Bellas Artes en la década de los años setenta, cuando la institución buscó acrecentar la representación de Tamayo en las colecciones oficiales. El cuadro es, nuevamente, una pieza síntesis en la renovación de la poética del artista, y fue realizado en los últimos meses de la larga residencia de la pareja en Paris.</p>
<p>Algunos de los postulados del cubismo y del futurismo vuelven a cobrar vigencia en ciertos cuadros que Tamayo pintó en la década de los años cincuenta. Entre ellos, este excepcional retrato, en el que se pueden identificar rasgos de esos movimientos vanguardistas; el sofisticado colorido de tonos apagados es también de raigambre europea, consecuencia de la residencia de los Tamayo por cerca de diez años en París. El cuadro opera como un retrato gracias a la síntesis y el registro de los rasgos fisonómicos de la modelo, que siguiendo los postulados del cubismo, reproduce las <em>cifras faciales</em> de Olga, Tamayo ha concentrado la esencia de su esposa en su característica nariz, el gesto inequívoco de la boca y el peculiar peinado, que por mucho tiempo identificó a la señora Tamayo.</p>
<p>La agitada actividad de Olga, como promotora de la obra de su marido, se desarrolla sobre un escritorio, donde los teléfonos crecen su tamaño para demandar la atención de la protagonista de la escena, mientras que los papeles acumulados en pequeñas torres, anuncian múltiples asuntos que reclaman su cumplimiento. Las líneas de dinámica trayectoria que rodean el torso del personaje transmiten la sensación de movimientos rápidos y enérgicos, evocados al modo de la pintura futurista, esas evoluciones aportan al retrato un rasgo más del carácter de la retratada, al informarnos sobre la vital actividad como promotora y <em>dealer</em> de la obra de su esposo.</p>
<p>El fondo de la escena esta resuelto con una compleja textura visual, realizada con esgrafiados, chorreados, grafismos y veladuras, propios de la expresión artística de los pintores del expresionismo abstracto norteamericano; el colorido resuelto en grises, esta contrastado con rosas y sepias, y revelan otro aspecto de la evolución artística de Tamayo. De entre los múltiples retratos que el artista pintó de Olga éste es el único que resulta episódico, al representarla en febril actividad, en el resto de ellos, Tamayo prefirió inmortalizar a su esposa en poses de sosegado reposo y majestuosa presencia. El cuadro sin estorbar a su intrínseca naturaleza de obra de arte, también deviene en reconocimiento y homenaje al trabajo escrupuloso, estratégico, inteligente y constante que Olga desarrolló para la difusión del arte de Rufino Tamayo.</p>
<p>En este retrato, Tamayo incluye accesorios que se convierten en parte esencial de la composición del cuadro, en gran medida son estos los que dan atmósfera a la escena y arman composición, al tiempo que informan del carácter de la retratada, además infunden cierto humor e ironía a la obra.</p>
<div id="attachment_2256" style="width: 201px" class="wp-caption aligncenter"><a href="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2015/08/Retrato-de-Olga-1964-bj.jpg"><img class="wp-image-2256 size-medium" src="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2015/08/Retrato-de-Olga-1964-bj-191x300.jpg" alt="Retrato de Olga, 1964 bj" width="191" height="300" /></a><p class="wp-caption-text">«Retrato de Olga», 1964 Óleo sobre tela 210 x 135 cm Colección Museo Tamayo Arte Contemporáneo, INBA-CONACULTA, México</p></div>
<p><strong><u>TRES</u></strong>. El <em>Retrato de Olga</em> realizado en 1964, conservado primero en la residencia particular del matrimonio y después cedido en donación para la colección del Museo Tamayo Arte Contemporáneo, es también un cuadro emblemático de la madurez del artista. En él, Olga aparece impasible, dueña de una serenidad majestuosa, este retrato de sosegada belleza es uno de los más importantes y bellos que se pintaron la segunda mitad del siglo XX, su singularidad es sólo comparable con el de Lupe Marín pintado por Diego Rivera en 1938</p>
<p>Desde su soberana inmovilidad, fuera del tiempo, la efigie de Olga comunica en cada detalle de su presencia los elementos que conformaban los rasgos de su imponente carácter. Sin desdecir la severidad del rostro, las manos cruzadas con suavidad sobre el regazo, sintetizan, como es menester de ese género pictórico, los rasgos más significativos del carácter de la modelo: una estricta reciedumbre, pero también una tersa generosidad. El entorno que rodea a la retratada es esplendoroso: una arquitectura construida de sólo luz y color, que denota el espacio privilegiado de la Señora Tamayo. Tamayo había convertido a Olga en una musa persistente de su trabajo, operó como arquetipo de belleza -nada convencional- desde los años treinta. Olga aparece en muchos otros cuadros, aunque no son retratos, pues el artista ha citado su fisonomía como arquetipo de formas y fondo, transformándola en personaje extrayendo elementos de su particular fisonomía y carácter para convertirla en icono estético.</p>
<p>Sin duda, este es el retrato más imponente y emotivo dentro de la serie. Realizado en 1964, para celebrar el trigésimo aniversario de su matrimonio, y se sobre entiende que también como un homenaje al devoto e incondicional apoyo de Olga en el desarrollo profesional del artista y como compañera de vida. Este cuadro es también en todo sentido, una obra síntesis de la poética del pintor, en este, el rostro de Olga tiene algo de la belleza arrancada a las cerámicas modeladas a mano que produjeron algunas culturas prehispánicas de México, aunada a una expresión espiritual de abismal profundidad que Tamayo sólo pudo captar por conocer tan cercanamente a la modelo. El regazo esta cubierto por un suntuoso manto iluminado de amarillos cromo, compuesto con pliegues de orden geográfico, que pareciera un fragmento abstracto dentro del cuadro. El colorido es una de las manifestaciones más opulentas y maduras de la pintura del oaxaqueño, que algo debe al de la artesanía popular; una mesa de escozo cezaneano recuerda los albores de su estilo, la emblemática rebanada de sandía, que completa el conjunto, no puede ser más que un rasgo ya endémico de la pintura de Tamayo, quien nos legó en esta obra una de las cumbres del retrato moderno en México.</p>
<p>Como conclusión mencionaré otra clave conmovedora de esta historia de amor; junto a la firma de Tamayo puesta en cada obra, se encuentra la fecha de ejecución del lienzo pero también aparece una enigmática “O”.</p>
<p>En el verano de 1988, cuando Rufino Tamayo sufrió una postración en Madrid, durante su exposición en el Centro de Arte Reina Sofía, (2)<em> «Tuve la oportunidad de asistirlo en su habitación de hotel, esas noches conversé intensamente con él, era una oportunidad extraordinaria y le pregunte sobre varios tópicos que anoté escrupulosamente en mi libreta de viaje; entre otras cosas le inquirí sobre el significado de aquel cero que inscribía en sus cuadros. El maestro me aclaró que era la letra “O” inicial del nombre de su mujer, a la que consagró su trabajo»</em></p>
<p><a href="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2015/08/Firmas.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-2271" src="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2015/08/Firmas-179x300.jpg" alt="Firmas" width="179" height="300" /></a></p>
<p>El antecedente de este acto de amor, es que Tamayo ofreció a Olga, durante una grave enfermedad, que si se esforzaba por sanar, le dedicaría cada una de las obras que desde ese momento realizara. La primera vez que aparece la inicial en una tela, es en un cuadro fechado en 1943, -año de aquel episodio-, que se titula <em>Desnudo en blanco</em>, el cuerpo de la mujer que protagoniza la composición es casi la transcripción de una de aquellas esculturas de naturaleza efímera y populares llamadas “judas” y que se fabricaban artesanalmente con papeles de desecho, engrudo y pintura, para la celebración popular de las festividades del sábado de gloria, donde se manifiesta el carácter del pueblo con alegría e ingenio. A partir de ese lienzo memorable, Rufino dedicó amorosa y constantemente, uno a uno sus trabajos pictóricos a Olga, como un reiterado y trascendente acto de amor, que perduro hasta la última pincelada del artista.</p>
<div id="attachment_2259" style="width: 217px" class="wp-caption aligncenter"><a href="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2015/08/Rufino-y-Olga-en-su-casa-1949.jpg"><img class="wp-image-2259 size-medium" src="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2015/08/Rufino-y-Olga-en-su-casa-1949-207x300.jpg" alt="Rufino y Olga en su casa, 1949" width="207" height="300" /></a><p class="wp-caption-text">Rufino y Olga Tamayo, ca. 1949</p></div>
<p>&nbsp;</p>
<ul>
<li>(1) Suckaer Ingrid, Rufino Tamayo Aproximaciones, Editorial Praxis, México, 2000 p. 148</li>
<li>(2) La muestra Rufino Tamayo Pinturas, fue la primera exposición del artista en España, se llevó a cabo en el entonces llamado Centro de Arte Reina Sofía del 29 de junio al 3 de octubre de 1988, se expusieron 80 óleos.</li>
</ul>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.rufinotamayo.org.mx/wp/conmemoracion-del-116-aniversario-del-nacimiento-de-rufino-tamayo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Rufino Tamayo 24 Aniversario Luctuoso</title>
		<link>https://www.rufinotamayo.org.mx/wp/rufino-tamayo-24-aniversario-luctuoso/</link>
		<comments>https://www.rufinotamayo.org.mx/wp/rufino-tamayo-24-aniversario-luctuoso/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 24 Jun 2015 15:56:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[EditorDART]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Blog DART]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/?p=2228</guid>
		<description><![CDATA[  TAMAYO / PICASSO Por: Juan Carlos Pereda En el contexto del 24 aniversario luctuoso de Rufino Tamayo y gracias al archivo Olga Tamayo, archivo personal que la esposa del artista preservó y que sus familiares han depositado en el museo, hemos podido reflexionar sobre la admiración que Tamayo sostuvo con la obra de Pablo [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong> </strong></p>
<p style="text-align: center;"><b>TAMAYO / PICASSO</b></p>
<p style="text-align: right;"><strong>Por: Juan Carlos Pereda</strong></p>
<p style="text-align: left;">En el contexto del 24 aniversario luctuoso de Rufino Tamayo y gracias al archivo Olga Tamayo, archivo personal que la esposa del artista preservó y que sus familiares han depositado en el museo, hemos podido reflexionar sobre la admiración que Tamayo sostuvo con la obra de Pablo Picasso, una relación muy importante en la trayectoria del oaxaqueño.</p>
<p style="text-align: left;">Si bien la trayectoria de Tamayo había iniciado con la creación de una obra que desde el principio fue muy personal, cuando Tamayo descubrió la obra de Picasso hubo una modificación drástica en su iconografía. Sin que podamos hablar de una influencia, sí hubo cuando menos un diálogo estético que duró cerca de seis décadas.</p>
<p style="text-align: left;">El primer cuadro en que detectamos una cercanía con la obra del malagueño es el titulado <em>Retrato de niño en azul </em>de 1928.</p>
<p style="text-align: left;"><a href="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2015/06/Retrato-de-niño-1928-HD.jpg"><img class=" size-medium wp-image-2229 alignleft" src="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2015/06/Retrato-de-niño-1928-HD-253x300.jpg" alt="Retrato de niño, 1928 HD" width="253" height="300" /></a></p>
<p style="text-align: left;">Todo en este cuadro pareciera indicar que se trata de un autorretrato retrospectivo, en el que se trasluce ya una exaltación de los rasgos indígenas y un intento por captar la compleja psicología del muchacho; este cuadro sintetiza y muestra la aún incompleta información visual de Tamayo que aspira a convertirse en erudición y que ha ido adquiriendo después de descubrir con verdadero azoro ciertas obras representativas de las vanguardias internacionales, vistas y estudiadas analíticamente en su peregrinar por los museos de Nueva York, durante su primera estancia en aquella urbe. La asimilación de ciertos hitos, que de la audacia pasaron a ser canon, comparten espacio con la falta de pericia, como la que se evidencia en la torpe ejecución de la mano visible del personaje y más aún en el recurso de ocultamiento de la otra, bajo un sombrero.</p>
<p style="text-align: left;">En este lienzo hay ya una compleja armonía entre algunos rasgos plásticos absorbidos por Tamayo del <em>Periodo azul y rosa</em> de Picasso en cuanto al colorido -que aunque no se puede apreciar en plenitud, por las capas de barniz oxidado que tiene el lienzo- se percibe una delicada y sofisticada gama de colores. Además Jorge Alberto Manrique ha opinado de esta obra que tiene aplicaciones de las ideas estéticas de Cézanne, acaso “mal conocidas” pero aplicadas como un recurso de un primer acercamiento a la obra del artista francés. Respecto a la síntesis que Tamayo hizo de ciertas vanguardias, se pueden advertir rasgos de la valoración del arte primitivo a través de las obras de André Derain y la aceptación de ciertos elementos estilísticos de la llamada época neoclásica de Picasso, así como una precaria monumentalidad de la figura proyectada contra un fondo neutro, que sin embargo se encuentra humanizado con la línea de un guardapolvo propio de la arquitectura popular mexicana. La suma de estos elementos fueron convenientemente fundidos con algunas notas provenientes de la pintura popular y de la de las <em>Escuelas de Pintura al Aire Libre</em>, que Tamayo conoció de primera mano. Técnicamente se puede apreciar una pincelada dura, corta y certera que proviene del expresionismo alemán. El paso del tiempo ha constituido a <em>Retrato de niño en azul</em>, en un cuadro representativo de los logros técnicos y estéticos alcanzados por Rufino Tamayo en su primer periodo creativo en que el aporte de Picasso es el más definitivo. Ya instalado en Nueva York, como consecuencia de su tercer viaje a esa ciudad,</p>
<p style="text-align: left;">Ingrid Suckaer nos informa sobre el impacto que el Guernica de Picasso causó en Tamayo:</p>
<p style="text-align: left;">«En enero de 1939, la Galería de Valentine Dudensing expuso el Guernica, de Pablo Picasso. La presentación estuvo programada dentro de las actividades coordinadas por el Congreso de Artistas Americanos, el cual había organizado numerosas actividades para recaudar fondos para las víctimas de la Guerra Civil española. Al respecto Tamayo recordaría que: aquello era impresionante y conmovedor porque los artistas desfilaban para ver el Guernica una y otra vez. Debido a que yo estaba preparando mi primera muestra individual en la Valentine Gallery, asistía al lugar con mucha frecuencia; entonces era común encontrarse con los artistas jóvenes de Nueva York, los mismos que posteriormente fundaron el expresionismo abstracto. Pero en aquel momento, ellos mismos estaban en plena búsqueda. (…) salvo con Barnet Newman, quien estaba muy interesado en mi trabajo y con quien platiqué en diversas ocasiones, no hice mayor amistad con ellos; ocasionalmente nos saludábamos, puesto que era común encontrarlos en las exposiciones de la Valentine Gallery, la Pierre Matise Gallery y la Julian Levy Gallery, tres de las galerías más renombradas de Nueva York, por la calidad de sus muestras. Aquellas galerías estaban especializadas en arte europeo.» <strong>(1)</strong></p>
<p style="text-align: left;">Posteriormente en la muestra individual de Tamayo en esa galería, habría expuesto algunos de los cuadros que tendrían expresiones inéditas que se habían producido en Tamayo gracias al estudio y apreciación de la obras de Picasso. Entre estas destacan:</p>
<p style="text-align: left;"><a href="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2015/06/Nueva-York-desde-la-terraza-1937-HD.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-2241" src="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2015/06/Nueva-York-desde-la-terraza-1937-HD-300x173.jpg" alt="Nueva York desde la terraza, 1937 HD" width="300" height="173" /></a></p>
<p style="text-align: left;"><strong><em>Nueva York desde la terraza,</em> 1937</strong></p>
<p style="text-align: left;"><a href="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2015/06/Mujeres-de-Tehuantepec-1939-HD.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-2231" src="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2015/06/Mujeres-de-Tehuantepec-1939-HD-300x179.jpg" alt="Mujeres de Tehuantepec, 1939 HD" width="300" height="179" /></a></p>
<p style="text-align: left;"><strong><em>Mujeres de Tehuantepec</em>, 1939</strong></p>
<div id="attachment_2232" style="width: 310px" class="wp-caption aligncenter"><a href="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2015/06/Helado-de-Fresa-1938-E.jpg"><img class="size-medium wp-image-2232" src="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2015/06/Helado-de-Fresa-1938-E-300x224.jpg" alt="RT119.tif" width="300" height="224" /></a><p class="wp-caption-text">RT119.tif</p></div>
<p style="text-align: left;"><strong><em>Helado de fresa</em>, 1938</strong></p>
<p style="text-align: left;">Otra oportunidad para Tamayo de poder enfrentarse con la obra de Picasso fue la retrospectiva que el MOMA presentó a finales de 1939 e inicios de 1940. Esa reunión de obras fue una motivación que alimentó las reflexiones de Tamayo y a partir de las cuales cambió su idea de tiempo-espacio en sus composiciones. Tal vez el cuadro más representativo de ese momento sea <strong><em>Mujeres alcanzando la luna, </em>1946</strong>.</p>
<p style="text-align: left;"><a href="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2015/06/Mujeres-alcanzando-la-luna-1946.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-2233" src="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2015/06/Mujeres-alcanzando-la-luna-1946-214x300.jpg" alt="Mujeres alcanzando la luna, 1946" width="214" height="300" /></a></p>
<p style="text-align: left;">La imagen de Picasso y sus aportaciones al arte contemporáneo gravitarían en la mente de Tamayo y una oportunidad importante para tratarlo personalmente fue cuando éste visitó la exposición del Pabellón Mexicano en la XV Bienal de Venecia en 1950. Picasso expresó que deseaba conocer a Tamayo y éste junto a Olga lo visitaron en su casa de Villauris, al sur de Francia, donde los Tamayo fueron hospedados por una semana, de ese momento compartimos con los interesados esta fotografía en que aparecen los dos pintores con sus esposas y Claude el hijo del español.</p>
<p style="text-align: left;"><a href="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2015/06/Los-Tamayo-y-Los-Picasso-Copyright.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-2234" src="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2015/06/Los-Tamayo-y-Los-Picasso-Copyright-300x293.jpg" alt="Los Tamayo y Los Picasso, Copyright" width="300" height="293" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><strong>Françoise Gilot, Olga Tamayo, Pablo Picasso, Rufino Tamayo, Claude Picasso Gilot, ca. 1950</strong></p>
<p style="text-align: left;">Tamayo adquirió una pieza importante de Picasso para la colección: <strong><em>Desnudo en un diván,</em> de 1960</strong>, una de las piezas más importantes de la colección del museo.</p>
<p style="text-align: left;"><a href="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2015/06/Captura-de-pantalla-2015-06-23-a-las-17.30.19.png"><img class="aligncenter  wp-image-2235" src="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2015/06/Captura-de-pantalla-2015-06-23-a-las-17.30.19-214x300.png" alt="Captura de pantalla 2015-06-23 a las 17.30.19" width="274" height="384" /></a></p>
<p style="text-align: left;">Para la inauguración del museo, realizada en mayo de 1981, Tamayo invitó a la hija del pintor, Paloma Picasso Gilot, de ese momento compartimos una fotografía que registró la anécdota.</p>
<p style="text-align: left;"><a href="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2015/06/Rufino-Tamayo-con-Paloma-Picaaso-2.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-2236" src="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2015/06/Rufino-Tamayo-con-Paloma-Picaaso-2-300x194.jpg" alt="Rufino Tamayo con Paloma Picaaso 2" width="300" height="194" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><strong>Rufino Tamayo y Paloma Picasso Gilot, durante la inauguración del museo, 1981</strong></p>
<p style="text-align: left;">La admiración crítica de Tamayo por Picasso estuvo presente en su última etapa creativa; durante un largo viaje en avión, Tamayo leyó con gran interés una biografía de Picasso, la que dio como resultado la creación del cuadro titulado <em>Picasso al desnudo</em>, lienzo firmado en 1989 y del cual la doctora Raquel Tibol comentó:</p>
<p style="text-align: left;">«El rosa apareció con frecuencia en la etapa final. Tamayo prefería llamarlo rojo. El rosa más cálido, más sensual, más sorpresivo y sugerente fue el que Tamayo empleó para construir la maciza figura de <em>Picasso al desnudo</em>, seguramente uno de los retratos más insólitos y estéticamente más radicales de la pintura de finales del siglo XX, pese a no ser catalogable en ninguna de las neovanguardias. Figura de primera fila en el arte contemporáneo, Tamayo se adelantó a las vanguardias del presente con su espíritu irónico, su práctica desacralizadora, su cosmovisión, su meditación angustiada en torno a una realidad que se expande cargada de tensiones apocalípticas.» <strong>(2)</strong></p>
<p style="text-align: left;">Cuando Tamayo hubo de cumplir noventa años, Manuel Álvarez Bravo, amigo de juventud del pintor, lo celebró con una serie de fotografías; una de las tomas más significativas de aquella sección fotográfica fue cuando Tamayo posó junto a su cuadro <em>Picasso al desnudo</em>. Pocos meses después, Tamayo murió a consecuencia de una afección pulmonar, contaba con casi 92 años de productiva trayectoria.</p>
<p style="text-align: left;"><a href="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2015/06/Rufino-Tamayo-con-su-cuadro-Picasso-al-desnudo-Foto-de-M.-Álvarez-Bravo-1990-EDIT.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-2237" src="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2015/06/Rufino-Tamayo-con-su-cuadro-Picasso-al-desnudo-Foto-de-M.-Álvarez-Bravo-1990-EDIT-300x215.jpg" alt="Rufino Tamayo, con su cuadro Picasso al desnudo, Foto de M. Álvarez Bravo, 1990 EDIT" width="300" height="215" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><strong>Fotografía de Manuel Álvarez Bravo, </strong><strong>Copyright: Colette Urbajtel/Archivo Manuel Álvarez Bravo, S.C</strong></p>
<p style="text-align: left;"><strong>(1)</strong> Ingrid Sukaer, <em>Rufino Tamayo, Aproximaciones</em> (México, Editorial Grijalbo, 2003), 181.</p>
<p style="text-align: left;"><strong>(2)</strong> Raquel Tibol, <em>Nuevo Realismo y Posvanguardia en las Américas</em> (México: Plaza y Janes. Editorial Praxis, 2000), 83.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.rufinotamayo.org.mx/wp/rufino-tamayo-24-aniversario-luctuoso/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El niño Tamayo. Breve semblanza.</title>
		<link>https://www.rufinotamayo.org.mx/wp/el-nino-tamayo/</link>
		<comments>https://www.rufinotamayo.org.mx/wp/el-nino-tamayo/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 02 Dec 2013 12:37:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Blog DART]]></category>
		<category><![CDATA[derechos de autor Rufino Tamayo]]></category>
		<category><![CDATA[semblanza-rufino-tamayo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/?p=1016</guid>
		<description><![CDATA[Rufino del Carmen Arellanes Tamayo nació el 26 de agosto de 1899 en la ciudad de Oaxaca, en el seno de una familia de origen indígena. Huérfano, en 1911 se trasladó a la Ciudad de México. Ingreso como alumno regular a la Escuela Nacional de Artes Plásticas, donde adquirió una formación que después superaría, pero [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<h4><strong>Rufino del Carmen Arellanes Tamayo</strong> nació el 26 de agosto de 1899 en la ciudad de Oaxaca, en el seno de una familia de origen indígena.</h4>
<p style="text-align: justify;"><img class="alignleft  wp-image-1019" style="margin-left: 10px; margin-right: 10px;" src="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2013/11/el-niño-tamayo-blog.png" alt="el-niño-rufino-tamayo-blog" width="190" height="292" />Huérfano, en 1911 se trasladó a la Ciudad de México. Ingreso como alumno regular a la Escuela Nacional de Artes Plásticas, donde adquirió una formación que después superaría, pero que dio sólido cimiento a su pintura. El inicio del trabajo de Tamayo como pintor coincidido con el apogeo de la pintura mural mexicana. Tamayo decidió no insertarse en las fórmulas  del movimiento muralista y la pintura derivada de este. La obra de su primera época despliega una poética propia, surgida del estudio y análisis de lo popular, algunos rasgos de las vanguardias internacionales y otros de la escultura prehispánica. Su incursión en el campo de la gráfica contiene inquietudes de experimentales, con estos mismos elementos, pero enriquecidos con un expresionismo tosco e intuitivo, en ese momento sólo producía grabados en madera.</p>
<p style="text-align: justify;">Entre 1926 y 1938 Tamayo pintó naturalezas muertas y paisajes urbanos, con Paul Cézanne como figura guía; por ese camino llegó después a George Braque. Tamayo no hizo pintura cubista, sino que expandió las consecuencias de ese movimiento entremezclándolo con imágenes poéticas. Otras telas de esa misma época se basaron en una inspiración más libre y lírica que define la exaltación del color y los temas de la vida cotidiana. En estos trabajos incorporó también sensualidad y exotismo, que se mezclaron con cierto primitivismo. Para entonces su labor pictórica y gráfica alcanzó presencia internacional.</p>
<p style="text-align: justify;">El primer gran período creativo de Tamayo, con proyección internacional, se da en la década de los años 40, tuvo como escenario principal la ciudad de Nueva York, donde el artista radicó durante casi 20 años, con regresos intermitentes a la ciudad de México. En 1949 viajó a Europa donde realizó diversas exposiciones. En 1950 representó a México en la XV Bienal de Venecia, junto a José Clemente Orozco, Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros. En esa década surgieron algunos de los pintores que habrían de definir el espíritu latinoamericano dentro del arte internacional. Con quienes más afinidades compartió Rufino Tamayo, fue con Roberto Matta y Wilfredo Lam.</p>
<p style="text-align: justify;">En esos años de Guerra Fría, Tamayo pintó una serie de telas violentas, a veces sombrías; otras exaltadas, donde realizó una metáfora del conflicto existencial del hombre moderno. Es aquí donde Tamayo expresó con más fuerza la facultad metafórica de los colores y las formas.</p>
<p style="text-align: justify;">En los años 50, Tamayo había consolidado su fama internacional. En el primer lustro de esa década realizó algunos de sus murales más importantes, de iconografía revolucionaria dentro de esa corriente, entre los que destacan los dos realizado en el Palacio de las Bellas Artes en la ciudad de México. Al término del decenio aprovechó los adelantos técnicos para imprimir en su obra gráfica una insólita delicadeza y una sorprendente originalidad otorgando a sus formas una gran elegancia.</p>
<p style="text-align: justify;">En los primeros años de la década de los años sesenta, después de  radicar en Paris, Tamayo y su esposa, Olga, regresaron definitivamente a México. En donde habría de realizar seis murales más, entre los que se encuentra <i>Dualidad</i>. En la el campo de la gráfica logro no sólo virtuosismo sino que expandió su inagotable inventiva, creando portafolios de gran novedad técnica y belleza expresiva.</p>
<p style="text-align: justify;">La creación pictórica y la obra seriada del artista corrieron de manera paralela en los años 70. En la pintura eliminó lo superfluo, depurando con inteligente disciplina ordenadora. En la gráfica introdujo diversos materiales y usó el collage logrando ilimitadas posibilidades en la textura y calidad de sus obras. A mediados de la década empezó a ensayar con un nuevo proceso de impresión hasta lograr, la creación de una nueva técnica de impresión a la que denominó mixografía.</p>
<p style="text-align: justify;">En la octava década de su vida, el rigor plástico y la imaginación que transfiguraba al objeto, son los polos donde se define la pintura de Tamayo. La compleja síntesis a la que llegó el creador incluía el arte prehispánico, el arte popular y rasgos de las distintas vanguardias internacionales.</p>
<p style="text-align: justify;">Rufino Tamayo murió longevo y sin un declive en su propuesta pictórica, reconocido universalmente. En 1990 había terminado el que sería su último cuadro, titulado: El muchacho del violín, en el que aún en el ocaso de su existencia siguió innovando en el color y la síntesis de la forma. Murió el 24 de junio de 1991. Sus restos reposan junto a los de Olga en el museo de arte contemporáneo que fundó en la Ciudad de México y que lleva su nombre.</p>
<p style="text-align: justify;">Sobre su trabajo Tamayo expreso <i>“…en cierta forma toda mi obra habla de amor. Llegué a la conclusión de que el amor es la mejor razón para vivir… amor en un sentido universal… amor a la naturaleza, a los objetos, al trabajo mismo… contemplo la tierra y el espacio, observo, pinto y siento que va surgiendo en mí un gran amor”.</i></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.rufinotamayo.org.mx/wp/el-nino-tamayo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Rufino Tamayo/ Murales/ Homenaje a la raza India, (1952)</title>
		<link>https://www.rufinotamayo.org.mx/wp/homenaje-a-la-raza-india-ruta-tamayo-1952/</link>
		<comments>https://www.rufinotamayo.org.mx/wp/homenaje-a-la-raza-india-ruta-tamayo-1952/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 02 Dec 2013 12:33:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Blog DART]]></category>
		<category><![CDATA[derechos de autor Rufino Tamayo]]></category>
		<category><![CDATA[Homenaje-a-la-raza-india-Rufino-Tamayo]]></category>
		<category><![CDATA[ruta-tamayo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/?p=1031</guid>
		<description><![CDATA[Homenaje a la raza india, de 1952; uno de los primeros trabajos que elaboró en técnica de vinelita sobre *masonite. En el mural se aprecia la figura de una mujer morena, su torso parece desnudo, sin embargo los trazos geométricos  le brindan una elegancia etérea. Sus brazos y las líneas que los rodean, sugieren movimiento, esta sensación [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong><i>Homenaje a la raza india</i></strong><strong>, </strong><strong>de 1952</strong>; uno de los primeros trabajos que elaboró en técnica de vinelita sobre *masonite.</p>
<p style="text-align: justify;">En el mural se aprecia la figura de una mujer morena, su torso parece desnudo, sin embargo los trazos geométricos  le brindan una elegancia etérea. Sus brazos y las líneas que los rodean, sugieren movimiento, esta sensación dinámica se acentúa con tres figuras de aves o mariposas, cuyas alas en movimiento fueron plasmadas con líneas muy delgadas. En el suelo, frente a la mujer, un canasto de flores de un intenso tono rosa nos indica que estamos ante la presencia de una vendedora.</p>
<p style="text-align: justify;">Ahora, observa detenidamente las aves o mariposas que vuelan en la escena ¿qué te sugieren? ¿Qué crees que quiso expresar Rufino Tamayo con esta obra?</p>
<p style="text-align: justify;"><i>Sutiles combinaciones de tonalidades y poderosos contrastes de colores contrarios muestran esa ciencia, casi expresiva, del colorido de Tamayo y hacen un todo armonioso donde se dan la mano el recuerdo de lo ancestral, lo inmediato y espontáneo de lo popular y la modernidad más novedosa <a href="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/homenaje-a-la-raza-india-ruta-tamayo-1952/#_ftn1">[1]</a></i></p>
<p style="text-align: justify;"><i> </i><i>Todo en ella es volátil, la ausencia de realismo y el tema cotidiano sugiere que la representación tiene un significado que va más allá de la estética, existe una idea en el fondo: un símbolo de su realidad, el México que el artista representó a través de una vendedora de flores. El tema simple, la ausencia de referentes de tiempo espacio, la monumentalidad de la figura, convierten este mural en un permanente Homenaje a La Raza India.</i></p>
<p style="text-align: justify;"><img class=" wp-image-1054 alignleft" style="border: 0px; margin: 2px 10px;" src="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2013/12/derechos-de-autor-rufino-tamayo-homenaje-a-la-raza-india_1952-lowRes.png" alt="derechos-de-autor-rufino-tamayo-homenaje-a-la-raza-india_1952-lowRes" width="450" height="569" /></p>
<div></div>
<hr align="left" size="1" width="33%" />
<div>
<h6 style="text-align: justify;"><a title="" href="#_ftnref1">[1]</a> Pereda Juan Carlos, <i>Los Murales de Tamayo</i>, Américo Arte Editores, S.A. de C.V. INBA, Italia, 1995, p.100./<b> </b><b>*Vinelita</b>: pintura plástica de gran ductilidad al mismo tiempo permite realizar empastados gruesos o  sencillas veladuras/ <b>Masonite</b>: material aglomerado a base de residuos de madera.</h6>
</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.rufinotamayo.org.mx/wp/homenaje-a-la-raza-india-ruta-tamayo-1952/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Rufino Tamayo/ Murales/ Dualidad, (1964)</title>
		<link>https://www.rufinotamayo.org.mx/wp/ruta-tamayo-mural-dualidad-1964/</link>
		<comments>https://www.rufinotamayo.org.mx/wp/ruta-tamayo-mural-dualidad-1964/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 02 Dec 2013 12:30:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Blog DART]]></category>
		<category><![CDATA[auditorio Jaime Torres Bodet del Museo Nacional de Antropología]]></category>
		<category><![CDATA[derechos de autor Rufino Tamayo]]></category>
		<category><![CDATA[ruta-tamayo-mural-Dualidad]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/?p=1035</guid>
		<description><![CDATA[Ciudad de México con el objetivo de conocer los murales que Tamayo pintó entre las décadas de 1930 a 1970. Dualidad, en el Museo Nacional de Antropología, es un mural de impresionante colorido, pintado en 1964 que se encuentra en el vestíbulo del auditorio Jaime Torres Bodet, de este recinto. Mide 3.53 x 12.21 metros y [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft  wp-image-1037" style="margin-left: 10px; margin-right: 10px;" src="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/wp-content/uploads/2013/12/Rufino-Tamayo-Mural-1964-Dualidad-oficina-de-derechos-de-autor-rufino-tamayo.jpg" alt="Rufino-Tamayo-Mural-1964-Dualidad-oficina-de-derechos-de-autor-rufino-tamayo" width="394" height="261" /></p>
<p style="text-align: justify;">Ciudad de México con el objetivo de conocer los murales que Tamayo pintó entre las décadas de 1930 a 1970.</p>
<p style="text-align: justify;"><i>Dualidad</i>, en el <b>Museo Nacional de Antropología, </b>es un mural de impresionante colorido, pintado en 1964 que se encuentra en el vestíbulo del auditorio Jaime Torres Bodet, de este recinto. Mide 3.53 x 12.21 metros y fue elaborado con *vinelita sobre tela de lino, la cual fue tejida especialmente para que resistiera el peso de la pintura y las arenas que Rufino Tamayo empleó en su elaboración.</p>
<p style="text-align: justify;">Tamayo se inspiró en la cosmogonía náhuatl de los opuestos y complementarios para dar vida a esta reinterpretación personalizada de la mitología precolombina. “Es una lucha de los elementos que originan la vida: por un lado el bien, la sabiduría, la luz… por el otro el mal, las tinieblas” <a href="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/ruta-tamayo-mural-dualidad-1964/#_ftn1">[1]</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">El día es simbolizado por un reptil de vibrante color turquesa, la serpiente emplumada representa al Dios Quetzalcóatl en tonalidades cálidas, el cuerpo semi-enroscado y la boca abierta que se aproxima a su opuesto con el sol en lo alto. La noche se hace presente con el Dios Tezcatlipoca en forma de jaguar, sobre un fondo de tonalidades frías, con la luna descendiendo y la Osa Mayor sirviendo de escenario para que el jaguar despliegue su ferocidad atacando con garras y dientes a la serpiente emplumada. Mientras estos animales luchan, el cielo se ilumina a medida que amanece, los matices rojos y azules se mezclan en el centro como un choque de tonalidades provocado por la pelea.</p>
<p style="text-align: justify;">Tamayo realiza su propia versión pictórica fuerte en colorido y expresividad “El combate ha empezado y los dos animales abren sus fauces para amenazarse mutuamente. La tensión del centro del mural se desvanece en los extremos del lienzo donde lo masculino y lo femenino se identifican con el sol y la luna, con el día y la noche, con la vida y la muerte” <a href="http://www.rufinotamayo.org.mx/wp/ruta-tamayo-mural-dualidad-1964/#_ftn2">[2]</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<div>vinelita*</div>
<div>Pintura plástica de gran ductilidad al mismo tiempo permite realizar empastados gruesos o  sencillas veladuras./ masonite: Material aglomerado hecho a base de residuos de madera.</div>
<div></div>
<div><a title="" href="#_ftnref1">[1]</a> Suckaer Ingrid, <i>Rufino Tamayo Aproximaciones</i>, Praxis, México, 2000, p. 295./ <a title="" href="#_ftnref2">[2]</a> Pereda Juan Carlos, <i>Los Murales de Tamayo</i>, Américo Arte Editores, S.A. de C.V. INBA, Italia, 1995, p.148.</div>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.rufinotamayo.org.mx/wp/ruta-tamayo-mural-dualidad-1964/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
